¿Por qué se transpira en el liner y el encaje?
El calor, el sudor y la incomodidad relacionada con el calor son frecuentes en las personas que llevan una prótesis.
Los datos de un estudio clínico realizado por Meulenbelt et al. indican que el 63 % de las personas amputadas tienen problemas cutáneos, el 32 % reportan sudoración excesiva y hasta el 66 % sienten una sensación de calor excesivo en su prótesis.
La causa: el muñón está en contacto directo con un liner, que se adhiere a la piel y limita el intercambio de aire. Este liner se coloca a su vez en un encaje, creando así un espacio cerrado donde la circulación del aire es muy baja.
En la prótesis, la humedad producida por el cuerpo queda atrapada en la interfaz entre la piel y el liner. El sudor no puede evaporarse de forma natural y se acumula.
Esta acumulación de humedad crea un entorno propicio para el desarrollo de problemas cutáneos, como irritaciones, maceración, dermatitis o infecciones fúngicas.
A diferencia del aire libre, donde la sudoración se evapora para regular la temperatura corporal, esta evaporación está muy limitada en una prótesis. Esto debilita la piel del muñón y puede afectar la comodidad, el tiempo de uso diario de la prótesis, así como la suspensión entre el miembro y la encaje.
de las personas amputadas tienen problemas cutáneos
reportan sudoración excesiva
sienten una sensación de calor excesivo en su prótesis
¿Cuál es el papel de un liner?
El liner es la interfaz flexible que envuelve el muñón y se coloca entre la piel y la encaje. Su función es múltiple:
- Amortiguar las presiones y distribuir las cargas
- Proteger la piel de las rozaduras y los cortes
- Asegurar la suspensión de la prótesis (adherencia y estabilidad)
- Optimizar la comodidad diaria
En una configuración clásica, esta interfaz también actúa como una barrera térmica e hídrica, lo que puede favorecer la acumulación de calor y humedad. La elección del liner protésico (silicona, gel u otros materiales) puede mejorar la comodidad y la adaptación del volumen del muñón, pero no siempre permite evacuar eficazmente el calor y el sudor.
El límite de los liners tradicionales
La silicona es hidrofóbica y resiste al agua. Un liner de silicona no absorbe la humedad y permanece estable en ambientes húmedos. Su naturaleza hidrofóbica impide que la humedad acumulada en la piel atraviese el liner y se evacue hacia el exterior. La humedad queda así atrapada en la interfaz piel-liner, de ahí el interés en soluciones que favorezcan la evacuación de la humedad y la circulación del aire. Un liner de silicona eficiente combinado con una gestión del aire puede, por lo tanto, mejorar la comodidad del liner para muñón.
En el día a día, la humedad puede provocar varios efectos indeseables:
- Irritaciones, enrojecimientos, dermatitis
- Maceración, infecciones fúngicas, malos olores
- Heridas, ampollas e incomodidad
También puede afectar el uso de la prótesis:
- Retiros frecuentes para secar el muñón
- Disminución del tiempo de uso
- Suspensión menos fiable (deslizamiento)
Cuando la piel sufre, la movilidad y la calidad de vida disminuyen. Un liner de prótesis transfemoral o transtibial no transpirable puede acentuar estos efectos.
¿Cuáles son los diferentes tipos de liners tradicionales?
Los liners tradicionales más utilizados están fabricados en silicona, con diferentes opciones de métodos de suspensión (anclaje distal, rodillera, al vacío). La silicona sigue siendo la referencia en cuanto a suspensión, durabilidad y facilidad de mantenimiento. Ofrece una sujeción segura y un control volumétrico preciso.
Existen otros materiales en el mercado, como el gel TPE o el poliuretano, con diferentes características en cuanto a flexibilidad o distribución de presiones.
La elección del liner depende de la piel, del nivel de actividad, de la forma del muñón y del sistema de suspensión utilizado.
¿Por qué las soluciones tradicionales no son suficientes?
En un sistema protésico, el calor generado por la actividad produce naturalmente sudoración. Sin embargo, los liners clásicos forman una barrera hermética que impide que la humedad se evacue. Esta se acumula entonces progresivamente en la superficie de la piel.
Algunas soluciones buscan actuar sobre este fenómeno centrándose en la temperatura, por ejemplo, integrando materiales capaces de regular o retrasar el aumento del calor. Si este enfoque puede retrasar la aparición de la sudoración, no trata el problema de raíz: la humedad sigue produciéndose y, en ausencia de evacuación, termina acumulándose.
Otras soluciones buscan permitir el paso del sudor a través del liner. Sin embargo, tampoco resuelven el problema global: la humedad simplemente se transfiere al exterior del liner, donde queda atrapada entre el liner y el encaje. Esta acumulación puede provocar efectos indeseables, en particular una suspensión menos fiable debido al deslizamiento.
Para responder eficazmente a este desafío, es necesario adoptar un enfoque global. El liner y el encaje deben ser diseñados como un sistema respirable completo, capaz no solo de dejar pasar la humedad, sino sobre todo de evacuarla hacia el exterior del encaje. Es esta evacuación continua la que permite limitar la humedad en contacto con la piel y mantener un entorno más saludable.
Es en esta direción que Össur ha creado el sistema respirable AeroFit®.
¿Cómo funciona?
Pruebas clínicas sólidas
Varios estudios clínicos han evaluado el impacto del sistema AeroFit® en la sudoración y la salud cutánea del muñón, con resultados significativos.
En un estudio controlado, las mediciones mostraron una disminución de la humedad y el calor en la interfaz piel-liner. Los usuarios también declararon sentir menos sudoración al utilizar el sistema transpirable.
Estos resultados fueron confirmados en un estudio aleatorizado realizado con 56 personas amputadas transfemorales. Los participantes informaron una mejora en la salud percibida de su piel, así como una reducción de la necesidad de retirar el liner para secar el muñón. También se observó una mejor suspensión de la prótesis, sin impacto negativo en el nivel de actividad.
Por último, mediciones objetivas evidenciaron una disminución de la pérdida de agua transepidérmica (TEWL), lo que indica una mejora de la función barrera de la piel y, en consecuencia, una mejor salud cutánea global.
Lo que hay que recordar
- El liner protege, amortigua y suspende, pero puede atrapar la humedad.
- La silicona resiste al agua, pero necesita una solución de ventilación para el sudor.
- Existen varios tipos de liners, con usos específicos según la piel, la forma del muñón y la actividad.
- Un sistema transpirable como AeroFit® actúa directamente sobre la causa de la acumulación de humedad.
La sudoración en una prótesis no está simplemente relacionada con una sensación de calor, sino sobre todo con la acumulación de humedad en contacto con la piel. Mientras esta humedad no pueda evacuarse, se acumula, debilita la piel del muñón e impacta directamente en la comodidad y el uso diario de la prótesis.
Las soluciones tradicionales ofrecen respuestas parciales, mejorando el ajuste o la protección, pero sin permitir una evacuación eficaz de la humedad, especialmente durante una actividad prolongada.
Hoy en día, surge un enfoque más global con AeroFit®: considerar el liner y el encaje como un sistema único, capaz de favorecer la circulación del aire y la evacuación continua de la humedad hacia el exterior.
Al permitir que la prótesis "respire", este enfoque ayuda a mantener la piel más seca, a limitar los problemas cutáneos y a mejorar de forma duradera la comodidad y el tiempo de uso diario.